Mi Historia

Te felicito por buscar más información sobre mí. Para mí también es vital que sepas quien soy y por qué soy lo que necesitas. Te voy a contar lo que sacudió mi vida, lo me impulsó a desarrollar un negocio con presencia en las redes sociales, en el Internet y comprometerme con cada persona que me llega, determinada a levantarse personal y económicamente por sus metas y su familia.

Llevo 18 años junto a mi amado, felizmente casada y tengo un hijo de 6 años. Duramos casi 6 años de novios (sí, seis, me imagino tu expresión… Sí, fuimos la broma del curso matrimonial… nos decían los hermanitos jiji) ¡Ellos son mi combustible!

Desde mis 15 años he estado envuelta en posiciones de liderazgo, desarrollo personal y de equipos.  Estudié Ciencias Sociales y Administración de Empresas, concentrado en Mercadeo.  Luego tuve la oportunidad de licenciarme como Corredora de Bienes Raíces y más tarde como Coach y Entrenadora de transformación.  Afortunadamente he sido entrenada por los mejores maestros y mentores en todo lo que he emprendido. 

Como Coach he tenido la dicha de trabajar con celebridades, deportistas y personas de gran renombre.

Cuando cayó la economía de Puerto Rico en el 2008, mi carrera como Coach Transformacional y Corredora de Bienes Raíces se encontraban en un gran momento simultáneamente: me dedicaba a ayudar a otros a nivel mental con uno y a la vez representaba un proyecto de hermosas y lujosas viviendas. A la vez estaba expuesta como coach en muchas partes: era entrevistada en radio, televisión… Pero en ese año, todo cambió.

Lo que era uno de los mejores momentos profesionales, se convirtió en uno de los más desafiantes de mi vida. La economía impactó sustancialmente mis finanzas y las industrias más afectadas eran las que mi esposo y yo trabajábamos. Fue uno de esos momentos en los que reconoces que necesitas actuar y tomar decisiones.

El estrés comenzó a afectarme físicamente, con sobrepeso, insomnio y ansiedad. Así que unos amigos me ayudaron a trabajar mi salud de forma natural y en corto tiempo, no solo había mejorado mi salud, había perdido peso y llegó la noticia más anhelada por mí y mi esposo: ¡Quedé embarazada! Te podrás imaginar la mezcla de emociones de aquel momento.

En medio de tal crisis económica y a punto de hacer un cambio profesional me entero que al fin sería madre. Comenzó un bombardeo en mi mente, (No sé si te ha pasado, pero cuando un sueño está al borde de cumplirse, sea un hijo o un próximo nivel, comienzan estas cosas a rondar tu mente) “Voy a necesitar tiempo” “¿Con qué dinero?” “Lo quiero hacer bien, quiero que no le falte nada.” “No quiero perderme ninguna de sus etapas.” “Su habitación… los gastos médicos…ropa… diversión… juguetes… necesitará un deporte, un instrumento, un arte y una buena educación… ¡TODO ESO CUESTA!” “¿Y si fallo? No me lo voy a perdonar ni me lo puedo permitir”.

Como si fuera poco, en mis primeras citas médicas, mi doctor me da otra noticia: “Barbie, NO PUEDES TRABAJAR”. ¡Sentí que me tiraron un balde de agua fría! Eso significaba que estaría por meses en mi casa con tal de retener mi sueño más grande… ¡Y no tengo más tiempo ni dinero para recibirlo como merece!?

Yo quería apoyar a mi esposo con la carga financiera, que de por sí no estaba fácil. Estuve a punto de deprimirme, pero ¿Cómo me iba a permitir algo triste en un momento tan alegre? ¿A caso no ayudo a superar esto mismo a mis clientes de coaching?

La necesidad es la madre de la…elección. Después de poner resistencia, criticar y decir barbaridades (por ignorancia) me di la oportunidad de emprender. Después de todo, podría hacerlo desde mi casa, literalmente desde mi cama, y un producto de un “negocio de esos” fue lo que me ayudó. Las alternativas eran muy pocas; la necesidad, mucha. Como dice el dicho: “Si no cambias te extingues.” Así mismo me sentía, y cambié. Te confieso que me enamoré. Logré un ingreso y prepararme para la llegada de mi príncipe.

Tan pronto me recuperé del parto, decidí tomar acción masiva. Me dejé educar por los mejores mentores y tuve resultados extraordinarios, abriendo nuevos mercados y con distribuidores en Puerto Rico, Estados Unidos, y Latinoamérica.

No sé si te identificas conmigo, pero hay sueños y visiones que, por ser tan ambiciosos, no compartirnos con nadie o con muy pocos. Desde niña me ha fascinado viajar y yo me visualizaba de adulta, trabajando en algo que me permitiera hacerlo frecuentemente, tanto de trabajo como de placer. Creo que sólo mi esposo y mis padres lo escucharon alguna vez de mí. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. No fue mágico ni milagroso. Trabajé duro. Me reunía con personas en sus casas, “home parties”, creé y fui parte de convenciones, eventos, capacitaciones y talleres con cientos de personas para levantar mi negocio.

Te muestro humildemente esto para que veas que comencé igual que tú, sin saber absolutamente nada, desde cero, siguiendo el plan, el modelo hasta desarrollar un gran equipo. Lo que muchos equivocadamente piensan, es que una vez tienes un equipo, vacacionarás toda tu vida y vivirás del esfuerzo de otros, pero no es cierto (y es ilegal); mucho menos si te gusta lo que haces, genuinamente te gusta ayudar a otros, si tienes un compromiso y vives lo que predicas. Así que, llegué a tener programas de radio para alcanzar mayor cantidad de personas y me iba muy bien.

Sin embargo, tuve un momento de introspección. Lo que estaba haciendo, no todos lo podían hacer igual. No todos en mi equipo podían tener un espacio en la radio, no solamente por los costos, sino por el tiempo y destrezas que requiere, tanto el programa y la producción como el manejo efectivo de la audiencia.

Fue ahí donde hice un alto, y me di cuenta que ya había una nueva manera de hacer negocios y era a través de crear una presencia en el Internet y las redes sociales mediante la creación de una marca personal.  Eso sí era costo efectivo, accesible a mucha más gente, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.  No solamente yo lo podría hacer y podría enseñarlo a mi equipo, si no que todos podrían manejar su tiempo para hacerlo.  Así que comencé a educarme, a estudiar, y como bien me conoces, rápidamente busqué mentores que me ayudaran con el tema.

Definitivamente el Internet es otro mundo, por lo que sin un mentor puede ser sumamente abrumador.  Realmente estas profesionales y amigas han hecho una gran diferencia en lo que es hoy la Zona de Poder.

En un momento dado estuve muy delicada de salud, debido a una picada de un mosquito (Chikunguña) que me provocó 6 meses convaleciendo.  Los dolores, el cansancio y los síntomas que Eso provocó en mí, me obligaron a hacer una pausa, que llegó en el momento perfecto.  Mientras me recuperaba, llega a mí la oportunidad de representar una empresa de multinivel en el mercado hispano que Es 100% “Cloud base”, o sea, es totalmente basada en el Internet y las redes sociales.  Tengo que decirte que fue como llegar a casa. Tanto mi nuevo modelo de hacer negocios y capacitar a mi equipo, como mi negocio por fin estaban totalmente alineados.

De lo que fue una crisis y no saber cómo respondería a tantos gastos que envuelven la llegada de un hijo, pasé a disfrutar de una carrera profesional que me ha permitido gozar de cada etapa de mi bebé, viajar a lugares del mundo que siempre quise, y ayudar a mi familia. Gracias a ese momento difícil tomé en serio una industria a la que critiqué y me burlé muchísimas veces diciendo “Es imposible ser un empresario y ganar tanto por tan poco dinero” “Tiene que haber un truco.” “Si no eres vendedor, te mueres de hambre ahí” … Lo aceptó, me equivoqué.

Ya van 7 años desde que decidí arriesgarme y para bien. Hoy en día represento mundialmente, con orgullo a los emprendedores de habla hispana en América. Continúo siendo la chef, taxi, manejadora, “fashionista”, amiga de juegos de mi niño, gracias a que me atreví a aprender algo nuevo, a dejarme guiar, pero sobre todo a contribuir con lo que sabía y tenía en ese momento: necesidad, sueños y urgencia. No quiero abrumarte con mi historia; quiero entusiasmarte a que emprendamos la tuya.

No importa el punto de tu vida en el que te encuentres, es el punto perfecto para comenzar. No es fácil, pero es 100% posible. Deseo ser, Mas allá de tu Coach, tu compañera de jornada y que conozcas por qué estoy comprometida con aquellos valientes que tienen a su familia como prioridad, que saben que donde están no es hacia donde van, pero están dispuestos a mover sus pies.

“Todo lo posible, todo lo que anhelas, está al lado opuesto del miedo.”